Un contrato mal redactado puede transformar una buena operación comercial en un litigio costoso. Invertir en asesoramiento antes de firmar es una decisión que protege tu patrimonio y tu tranquilidad.

Los puntos que no pueden faltar en un contrato comercial

1. Identificación precisa de las partes

Parece obvio, pero muchos conflictos nacen de contratos donde las partes no están correctamente identificadas. Asegurate de incluir:

  • Nombre completo o razón social
  • Domicilio real y fiscal
  • CUIT/CUIL
  • Datos de inscripción registral (si corresponde)
  • Representación legal (quién firma y en qué carácter)

2. Objeto del contrato

El objeto debe ser lícito, posible y estar descrito con precisión. Evitá términos vagos como "servicios de consultoría" sin especificar alcance, entregables y plazos.

3. Precio y forma de pago

Definí claramente:

  • Monto total o método de determinación del precio
  • Moneda de pago
  • Plazos y condiciones
  • Intereses por mora
  • Ajustes por inflación o tipo de cambio (especialmente relevante en Argentina)

4. Plazo de vigencia y condiciones de resolución

Todo contrato debe contemplar:

  • Fecha de inicio y duración
  • Condiciones de renovación (automática o no)
  • Causales de rescisión anticipada
  • Preaviso requerido
  • Penalidades por incumplimiento

5. Responsabilidad y garantías

Limitá tu responsabilidad estableciendo topes indemnizatorios y excluyendo daños indirectos. Negociá garantías proporcionadas a tu obligación.

6. Confidencialidad y propiedad intelectual

Si compartís información sensible con la otra parte, incluí una cláusula de confidencialidad. Si el contrato involucra creación de propiedad intelectual, definí a quién pertenece.

7. Jurisdicción y resolución de conflictos

Establecé dónde y cómo se resolverán las disputas:

  • Tribunales competentes
  • Mediación o arbitraje previo
  • Domicilio especial para notificaciones

Errores comunes al firmar contratos

  1. Firmar sin leer: Parece de sentido común, pero ocurre más de lo que pensamos.
  2. Usar modelos genéricos de internet: Cada negocio es único y merece un contrato a medida.
  3. No documentar modificaciones: Los cambios posteriores deben constar por escrito.
  4. Confundir acuerdo verbal con contrato: En Argentina muchos contratos requieren forma escrita para su validez o prueba.
  5. No prever la salida: Un buen contrato debe contemplar no solo cómo empieza la relación, sino cómo termina.

Conclusión

El costo de un asesoramiento contractual es mínimo comparado con las pérdidas que puede generar un contrato defectuoso. Antes de firmar, consultá con un abogado especializado en derecho comercial.